El blog de los chacras: trabajo
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lunes, 5 de abril de 2010

UN LUGAR DE TRABAJO AGRADABLE (II)

Cajón de escritorio

Tenga un botiquín de primeros auxilios espirituales en uno de sus cajones para mantenerse en buena forma. Incluya todas o cualquiera de las siguientes cosas:

CARTAS
  • Cartas espirituales: ver post del 16 de enero de 2010 "Pequeños ejercicios para levantar el ánimo II". Primer ejercicio.
  • Cartas de colores: ver post del 16 de enero de 2010 "Pequeños ejercicios para levantar el ánimo II". Tercer ejercicio.

Escoja una carta y, durante unos minutos, respire lenta y tranquilamente mientras mira únicamente dicha carta, permitiendo que la cualidad o color simplemente pasen a través de usted limpiándole. Colóquela en algún sitio donde pueda seguir viéndola siempre que lo desee.

  • Cartas para tomar decisiones: ver post del 16 de enero de 2010 "Pequeños ejercicios para levantar el ánimo II". Segundo ejercicio.
  • Téngalas siempre a mano para cuando necesite un consejo para tomar una decisión al instante.


ELEMENTOS

Busque 4 fotografías pequeñas que representen los cuatro elementos. Las tarjetas postales son ideales, pero valdrán igualmente fotos o ilustraciones recortadas de revistas.

  • TIERRA: la imagen de un bosque, pradera, campo, etc.
  • AGUA: una imagen del mar, de un lago o río.
  • FUEGO: una imagen de llamas, un volcán, etc.
  • AIRE: una imagen de nubes, pájaros o mariposas.

Elija una imagen que le haga evocar el sentimiento que usted necesita. Visualice el poder del correspondiente elemento manifestándose con fuerza en su cuerpo.

  • TIERRA: nutre y da poder. Imagine que fuertes raíces crecen en la profundidad del subsuelo y que le conectan con el poder de la vida.
  • AGUA: limpia y cura. Visualícela fluyendo hacia usted y atravesándole, disipando toda la negatividad.
  • FUEGO-ENERGÍA: Sienta cómo se llena de energía sintiéndose particularmente vivo.
  • AIRE: Inspiración. Imagine una brisa fresca que barre y aleja todas sus preocupaciones.

IMÁGENES DE PAISAJES

Ver post del 23 de enero de 2010 "Pequeños ejercicios para levantar el ánimo IV. Sexto ejercicio

Contemple la imagen que ha elegido durante unos minutos y escápese del mundanal ruido hacia unas merecidas vacaciones espirituales.

EL MOTIVADOR

¿Qué es lo que le motiva? ¿Para qué está trabajando usted? ¿Para el futuro de sus hijos, para clientes sonrientes y satisfechos, para tener un coche nuevo, para viajar por el mundo, para ascender en su trabajo? Tenga un objetivo o imagen que lo represente en su mesa de trabajo para recordárselo cuando se pregunte si todo merece la pena.

El pequeño libro del éxito

Haga un pequeño libro con sus éxitos par usar como un antídoto instantáneo contra la baja autoestima.

NECESITARÁ:

  • Un cuaderno de notas bonito

Haga una lista en este cuaderno con todas aquellas cosas en las que tiene éxito o en las que alguna vez ha tenido éxito. Anote todos los logros de su vida remontándose cuanto le sea posible en el tiempo incluyendo las cosas más pequeñas (las grandes cosas ocuparán toda la página por sí mismas). Utilice tinta dorada y colores para subrayar y adornar las páginas. Pegue estrellas y calcomanías en color si así lo desea. Guarde el cuaderno en un cajón para los momentos en que su confianza y autoestima necesiten un empujón.

UN LUGAR DE TRABAJO AGRADABLE (I)

Sí, usted puede convertir su lugar de trabajo en un medio estimulante y edificante. El poder está solo a un escritorio de distancia. Las prendas, tótems y amuletos pueden ser utilizados positivamente para hacer frente a los desafíos cotidianos e, incluso, para que nos ayuden cuando ocurre algo inesperado. Su puesto físico de trabajo puede ser un lugar especial que irradie una energía única que le conceda poder. Quizá nadie note nada inusual, pero usted percibirá la armonía y energía alrededor suyo y de su escritorio.

Escritorio

Despeje y ordene su escritorio. Deshágase de toda la basura y haga sitio en un cajón para guardar bolígrafos, sujetapapeles, disquetes, agendas y demás. Ordene el nuevo espacio que ha creado disponiendo objetos que le hagan sentirse bien. Fotografías de seres queridos -familiares y amigos- le recordarán a aquellas personas que le dan apoyo emocional. Fotografías suyas en las que aparezca haciendo cosas de las que disfruta le ayudarán a levantar el ánimo. Un jarrón con flores frescas traerá perfume y color a su vida. Haga sitio también para una o dos cosas especiales que le ayuden a fortalecer su fe en creencias positivias. Solamente usted conocerá su sentido simbólico.

El florecimiento del éxito
Las trayectorias profesionales necesitan tiempo para crecer a su propio ritmo natural y han de ser alimentadas. Esto es un recordatorio vivo:

NECESITARÁ:
  • Una maceta llena de abono vegetal.
  • Semillas (las hierbas aromáticas típicas que se colocan en el alféizar de las ventanas tales como la albahaca son buenas para esto, aunque puede utilizar cualquier planta de fácil cultivo).
  • Lápiz y papel.
  • Una vela.
Encienda la vela y escriba en un papel su nombre y puesto de trabajo del empleo. Escriba debajo: "Así como estas semillas crecen y dan sus frutos, así lo hará mi éxito profesional". Entierre el papel en el abono y plante encima las semillas siguiendo las instrucciones del paquete. Riegue las semillas y cuide las plátulas a medida que broten. Ponga la maceta en su escritorio o en el alféizar de la ventana y cuide de estas plantas regándolas, abonándolas y comprobando su estado regularmente. A medida que florezcan, así deberá florecer su prosperidad.

El animal que llevamos dentro

Los animales totémicos han sido utilizados desde tiempo inmemorial para recordar a las personas sus diferentes fortalezas y cualidades.

NECESITARÁ:
  • Una vela
  • Una figura o la fotografía de un animal de su elección. Escoja un animal que encarne características que a usted le resultarían útiles en su trabajo, como algunas de las que figuran en la siguiente lista:

  • ÁGUILA: animal de altos vuelos con el don de ver en la distancia.
  • CABALLO: veloz, potente, resistente y con gracia.
  • TORO: protector de otros, dotado de fuerza y determinación.
  • ZORRO: juguetón y taimado.
  • GATO: paciencia, concentración, sutileza y gracia.
  • OSO: honesto y no pretencioso, poderoso a la hora de defenderse.
  • LOBO: fieramente independiente, aunque leal y fiel a la manada.
  • BÚHO: el sabio que ve aquello que está oculto.
  • DELFÍN: espíritu libre y juguetón, dotado de entendimiento y conciencia.

Encienda la vela. Sostenga el animal totémico entre sus manos e imagine el espíritu de este animal. Visualice cómo usted se fusiona con dicho espíritu. Sumérjase en sus imágenes, sonidos y sensaciones mientras corre, vuela o nada. Deje que la fuerza del animal se convierta en la suya. Llévese la figura o fotografía al trabajo y póngala en su escritorio como recordatorio diario. Cuando tenga que tomar una decisión o llevar a cabo una acción, deténgase un instante y reflexione al respecto ante su animal totémico.

domingo, 4 de abril de 2010

ENCONTRANDO SOLUCIONES

Para encontrar soluciones es preciso que abra usted su mente. Las respuestas a los problemas pueden venir de las profundidades de su inconsciente, pero no si éste está cubierto de dudas e incertidumbre. Utilice los siguientes riuales para disipar sus temores y encender su optimismo respecto a hallar un resultado positivo.

Aclarando las ideas

NECESITARÁ:
  • Papel
  • Un pincel o un bolígrafo
  • Zumo de limón
  • Una vela

Encienda la vela y con el zumo de limón dibuje un símbolo de esperanza en el papel: quizás un sol, una flor, un pájaro, un ángel y algún símbolo más específico sobre la solución que usted necesita. Parecerá que el papel está en blanco. Medite sobre ello durante un rato, estableciendo paralelismos con el hecho de que usted está en blanco. Recuérdese a sí mismo que la "respuesta está allí". Exponga el papel al calor de la llama de la vela, evitando, por supuesto, que se encienda, y observe cómo aparece la solución a su problema. Tiene que creer que la respuesta se gestarà en su inconsciente de la misma manera. Coloque el papel allí donde pueda verlo con frecuencia.

Desenmarañando

NECESITARÁ:

  • Un trozo de lana o hilo grueso
  • Incienso
  • La música que usted prefiera

Encienda el incienso y pase la lana por el humo para darle energía y bendecirla. Piense en su problema y comience a hacer un nudo con la hebra, imaginando a la vez que está atando toda su frustración en dicho nudo. No lo ate demasiado fuerte y siga haciéndolo hasta que la lana sea un gran nudo. Sostenga el nudo en sus manos durante unos instantes y dígase a si mismo: "Lo que se ha hecho se puede deshacer; lo que está enmarañado se puede desenmarañar". Ponga la música que haya elegido, aspire el aroma del incienso y, lenta y meticulosamente, empiece a desatar los nudos. Tómese su tiempo, desfrutando de la música mientras lo hace. Cada vez que desate un nudo, imagine que está resolviendo una parte del problema. Cuando haya acabado, haga un ovillo con la lana o hilo y colóquelo donda pueda verlo. Ponga la música una vez al día hasta que su problema se resuelva.

Asombroso

NECESITARÁ:

  • Un libro de rompecabezas que contenga un laberinto.
  • Bolígrafo o lápiz.

Éste es un buen ritual para hacer discretamente en su escritorio o durante un descanso. Haga un par de respiraciones profundas para concentrar su mente. Concéntrese en su problema experimentando la certeza de que en algún lugar hay una solución a dicho problema. Manténgase concentrado mientras busca la salida del laberinto. Imagine que está observando su problema desde la misma perspectiva, viendo todos los posibles caminos y escollos y que es capaz de encontrar una salida. Visualice su problema como una suerte de rompecabezas: puede que usted escoja un camino equivocado pero, al fin, alcanzará su meta.

Bienvenido

Las oporunidades juegan a favor de una mente abierta, especialmente aquella que está a la busca de dichas oportunidades.

NECESITARÁ:

  • Una llave (mientras más trabajada y especial sea, mejor)
  • Un cuenco con agua
  • Una tarjeta de visita o algo que simbolice su trabajo
  • Una puerta (en el trabajo si es posible, si no en casa)

Si es posible, realice este ritual a la luz de las velas. Cierre la puerta y ponga la llave y la tarjeta de visita o símbolo en el agua. Sostenga el cuenco en sus manos y visualice cómo ambos objetos emanan poder dando energía al agua. Introduzca un dedo en el agua y "acérquese" al marco y al pomo de la puerta (mantenga el dedo en el agua mientras lo hace). Siéntese durante un rato y visualice que el pomo gira, la puerta de abre y entra por ella toda suerte de cosas maravillosas. Agarre entre sus manos la llave y la tarjeta mientras imagina todo esto. Abra la puerta real antes de irse. Coloque la llave en su llavero, saque la tarjeta y guárdela en su cartera o bolso.

Una ventana abierta a las oportunidades

Otra ocasión para estimular las oportunidades

NECESITARÁ:

  • Una ventana por donde entre el sol
  • Una campana
  • Una cinta dorada
  • Una tarjeta de visita u otro símbolo de su trabajo
  • Un jarrón con flores amarillas

Coloque el jarrón de flores sobre el alféizar de la ventana y abra de par en par la ventana para que entre el sol. Haga sonar la campana para alertar a su inconsciente. Envuelva la tarjeta de visita con la cinta dorada y póngala sobre los pétalos de las flores. Quédese un rato frente a la ventana abierta disfrutando de las flores y visualizando el torrente de oportunidades que entran por la ventana. Deje la tarjeta y las flores al sol durante todo el día (y la ventana abierta si es posible). Al día siguiente llévese las flores al trabajo y póngalas en una ventana. Lleve consigo, en un bolsillo o en su cartera, la tarjeta envuelta en la cinta.

viernes, 2 de abril de 2010

PRIMEROS AUXILIOS

Tómese su tiempo en ciertos momentos del día para volver a centrarse en sí mismo. ¿Cómo se siente? Si necesita reequilibrarse, pruebe a realizar un ritual para entrar en sintonía consigo mismo. Algunas veces solo tiene que concederse un poco de tiempo libre. La próxima vez que todo amenace con superarlo, pida disculpas y retirese a un lugar tranquilo. Durante algunos minutos haga unos cuantos ejercicios de respiración para proceder a una visualización ritual, tal y como se describe a continuación.

Ira

Usted ha intentado respirar profundamente y contar hasta diez, pero todavía está furioso. Antes de que estalle, utilice esa ira para alimentar una visualización inofensiva. Imagine un volcán entrando en erupción en el interior de su persona. Vea como vomita lava ardiente y cómo salen disparados hacia el cielo rescoldos incandescentes. Toque su frente y continue observando cómo la erupción se va transformando en un resplandor de fuegos artificiales, impregnando la escena de chispeantes y resplandecientes colores. Deje que los fuegos artificiales se desvanezcan y entonces vuelva al trabajo con la cabeza más fría y despejada. Si la presión vuelve a aumentar nuevamente, toque su frente durante un momento y deje que ésta se descargue en una explosión de estrellas de colores.

Estrés

Presione ligeramente las sienes con los dedos índices. Piense en la situación, persona o problema que le produce este estrés. Intente visualizarlo claramente y luego observe cómo una neblina suave y rosada va llenando gradualmente la escena. Deje que esa neblina se haga más densa hasta convertirse en una niebla rosada que le impide cualquier visión. Visualice ahora cómo se encoge hasta que se convierte en un mero punto, y luego deje que desaparezca. Siempre que se vea amenazado por el estrés, presione ligeramente sus sienes durante unos instantes.

Miedo

Si se siente vulnerable, usted necesita un escudo protector. Junte las yemas de los dedos ante su pecho e imagine una luz blanca y brillante dentro de su corazón. Según respira, visualice cómo esa luz se expande hasta que le envuelve completamente en una burbuja radiante. Deje que la burbuja se solidifique y se convierta en una superfície reflectora centelleante. Siéntese seguro y tranquilo dentro de su burbuja de luz, a sabiendas de que cualquier cosa negativa simplemente será rechazada rebotando contra ella. Cuando necesite sentirse seguro, simplemente junte las yemas de sus dedos frente a usted.

Cansancio

Ponga las palmas de sus manos boca arriba. Imagínese que está debajo de la ducha, pero que en vez de agua cae sobre usted un arco iris de luz. Sumérjase completamente en sus gloriosos colores, sintiendo cómo disipan todo su cansancio y negatividad cambiándolos en energía y deleite. Cuando necesite despejarse, ponga las palmas de las manos boca arriba nuevamente para recibir una mayor cantidad de esa energía radiante.

jueves, 1 de abril de 2010

HÁGASE CARGO DE SU JORNADA (III)

FINAL DEL DÍA

Finalice su jornada laboral terminando lo que tenga que hacer y liberándose, dispuesto a disfrutar de lo que queda de la tarde. Sin embargo, a muchos nos resulta difícil desconectarnos de nuestro trabajo. ¿Tiende usted a pasar la tarde todavía en un estado psicológico propio del trabajo o tumbado en el sofá en la más completa inacción? Evidentemente necesita hacer un ritual como los que a continuación se describen para que le ayuden en su transición del trabajo al ocio.

Finalización

Dé por terminada definitivamente su jornada laboral con una sencilla ceremonia de cierre.

NECESITARÁ:
  • Lápiz y papel.

En primer lugar, no se deje agobiar por preocupaciones futuras escribiendo todo lo que tiene que hacer mañana. Una vez haya hecho una lista de todas las cosas, marque una clara linea de trabajo. Ordene su escritorio o espacio de trabajo y quite todas las cosas que pueda. Junte todas las cosas restantes de su escritorio en un montón ordenado y ponga su lista de tareas boca abajo encima. Con el dedo índice de la mano con la que escribe, marque la lista con el símbolo Jara , runa de la finalización. Dígase a sí mismo "Esto está acabado, el día ha terminado y ahora está cerrado". Si usted trabaja con máquinas u ordenadores, apáguelos y haga lo mismo.

Cambiando de enfoque

Descargue su mente de todo lo relativo al trabajo y condúzcala en otra dirección. Si tiene dificultades para desconectar del trabajo, pruebe a realizar el siguiente ritual.

NECESITARÁ:

  • Algo que simbolice el trabajo (una tarjeta de visita o algo que usted utilice en su trabajo).
  • Algo que simbolice la tarde que se avecina (quizá una foto de su familia o algún objeto que le recuerde que es hora de divertirse).
  • Un trozo de cinta (roja si desea una tarde animada, o azul si prefiere que sea tranquila).

Encienda una vela si es posible, si no, haga un par de inspiraciones profundas para relajarse y centrar su mente. Tome el símbolo del trabajo con su mano izquierda y con la derecha su símbolo para la tarde. Sujete su frente con ambas manos durante unos minutos mientras piensa en su vida laboral y en su vida familiar y el equilibrio entre ambas. Relájese y ponga las manos sobre el escritorio. Abra su mano izquierda y mire su símbolo del trabajo. Piense retrospectivamente sobre su jornada y escoja dos cosas positivas que hayan sucedido. Dé las gracias por estas dos cosas y luego, mentalmente, libérelas y déjelas ir. O bien coloque su símbolo del trabajo boca abajo sobre el escritorio para significar que está terminado o métalo en un cajón. Abra ahora su mano derecha para mostrar el símbolo de la tarde o noche. Mírelo mientras piensa en todo aquello de lo que va a disfrutar. Elija dos cosas positivas que desea que ocurran y luego, mentalmente, libérelas también y déjelas ir. Enrolle la cinta alrededor de su símbolo para la tarde-noche y lléveselo a casa.

Recuperar la cordura

Si ha tenido una serie de días malos y siente que todo el mundo se aprovecha de usted excepto usted mismo, utilice este ritual para levantar el ánimo y aclarar las ideas. Este ritual requiere bastante tiempo.

NECESITARÁ:
  • Una imagen del cuerpo humano aproximadamente de tamaña DIN A4 (puede ser un dibujo o una fotografía grande). Dibuje un corazón rojo en medio del pecho antes de comenzar.
  • Unas tijeras.
  • Siete velas.
  • Papel o una cartulina y pegamento.
  • Un rotulador dorado.

Coloque ante usted las siete velas formando un semicirculo, dejando un espacio para poder trabajar. Encienda la primera vela y corte la imagen en seis trozos de manera que tenga:

  • Pies y piernas.
  • La parte inferior del cuerpo hasta la cintura.
  • El pecho con el corazón.
  • Garganta y boca.
  • El resto de la cabeza.
  • Manos y brazos (estos pueden ocupar dos trozos dependiendo de la imagen).

Mezcle los trozos obtenidos de manera que queden esparcidos y desordenados. Reflexione sobre sus sentimientos de dispersión y desorden y prométase volver a la armonía e integración. Busque el trozo correspondiente a los pies y piernas y encienda la segunda vela. ¿Siente que sus piernas son fuertes, o acaso débiles y cansadas? ¿Se siente dueño de sus propios pies? ¿Puede dar pasos hacia adelante o se siente encadenado? ¿Está siguiendo un camino que usted mismo ha elegido? Tal vez quiera anotar sus reacciones a éstas y futuras preguntas, pero utilice el tiempo sobre todo para reflexionar serenamente. Pegue los pies y las piernas cerca de la parte inferior de la hoja o cartulina. A continuación busque el trozo correspondiente a la parte inferior del cuerpo y encienda la tercera vela. ¿Qué sensaciones percibe en el abdomen: relajación o acaso tiene un nudo en el estómago debido a la ansiedad? Tradicionalmente se considera que en el estómago residen la valentía y la voluntad. ¿Es fuerte su estómago? ¿Confía en las sensaciones que este le envía? Reflexione durante un momento y luego añada este trozo al de las piernas y pies. Tome el trozo correspondiente al corazón y encienda la cuarta vela. ¿Es usted alegre o poco entusiasta? ¿Tiene usted el corazón abierto? ¿Pone el corazón en su trabajo o trabaja sin pasión? Reflexione sobre esto y luego añada este trozo a los demás, reconstruyendo gradualmente un ser humano completo. Busque el trozo correspondiente a la garganta y la boca. Encienda la quinta vela y piense acerca de su lugar de trabajo. ¿Usted se comunica con claridad allí? ¿Puede hablar con propiedad? ¿Tiene usted voz? ¿Puede expresarse? Reflexione sobre todo ello durante unos instantes y luego añada también este trozo a la imagen. Tome el trozo correspondiente al resto de la cabeza y encienda la sexta vela. ¿Cómo es su propia cabeza? Usted tiene un cerebro, ojos y oidos. ¿Qué impresión le causa su propia mente? ¿Está seguro de conocerla? ¿O acaso le están lavando el cerebro? ¿Es usted abierto de mente? ¿Tiene usted un punto de vista amplio sobre las cosas, o se siente constreñido por una visión estrecha de ellas? ¿Tiene usted su propia visión de las cosas? ¿Es usted visible? Reflexione durante unos minutos sobre estas cuestiones y luego añada este trozo a la figura que está ya prácticamente completa. Finalmente tome el trozo (o trozos) correpondiente a las manos y brazos y encienda la última vela. ¿Cómo siente habitualmente sus propias manos y brazos? ¿Es usted generoso o tacaño? ¿Tiene las manos libres y un tacto suave, o tiene las manos atadas? ¿Puede usted moldear su propio futuro, crear us propio lugar en el mundo? ¿Necesita más libertad de acción? ¿Puede hacerse cargo de sus responsabilidades? Reflexione al respecto antes de añadir este último trozo a la figura. Marque la silueta del cuerpo con el rotulador dorado, unificando e integrando todas las partes. Si ciertas zonas tienen una implicación particular para usted, coloréelas con el rotulador. Si, por ejemplo, considera que su voz no es escuchada, pinte la boca. Apague las velas y coloque la figura en un lugar donde pueda verla.




HÁGASE CARGO DE SU JORNADA (II)

Un paseo por la felicidad

Si puede salir a tomar el aire durante la pausa para comer, use este ritual para armonizar con su cuerpo, su mente y su espíritu y recordarse que hay que ver las cosas sin perder la perspectiva.


NECESITARÁ:
  • Un sitio para pasear (un parque, un jardín o algún espacio verde y abierto).
  • Un paquete de nueces sin sal (o de pasas si tiene alergia a las nueces).

Imagine que entra en otro mundo dejando atrás su mundo cotidiano. Cada nuez o pasa representa un pensamiento negativo, preocupación o ansiedad. Mientras va andando, tírelas de una en una, nombrando el pensamiento diciendo "me deshago de ti". Pronto aparecerán pájaros que se las comerán (por eso, las nueces deben ser sin sal), de modo que imagine que toda su negatividad se transforma en un placer alado. Guarde las cosas pequeñas y bonitas que encuentre en su paseo y deles un sentido. Una pluma, por ejemplo, podría simbolizar la ligereza de corazón; una margarita, frescura e inocencia; una bellota podría representar la fuerza. Al final de su paseo, usted se encontrará en una disposición de ánimo muy diferente a la que se encontraba al principio.

La cima del mundo

Otro ritual para practicar al aire libre a la hora del almuerzo con el fin de restablecer y equilibrar su espíritu.

NECESITARÁ:

  • Su persona y un lugar donde sentarse

Si es posible, siéntese mirando al sur (que normalmente es la dirección del sol), pero no se preocupe demasiado por esto. Siéntese tranquilamente y deje que su respiración se lentifique y se calme. Tome conciencia de dónde se encuentra, sintiendo el sol sobre su piel, la brisa removiendo su pelo y sus pies firmes sentados en el suelo. Imagine que es usted el centro equilibrado de una gran brújula. Detrás de usted está el norte, lugar de sabiduría. Perciba en su espalda la fría fuerza de las montañas apoyándole, el poder imparable de los glaciares. A su izquierda está el este, la dirrección de la inspiración. Piense en vientos frescos y en grandes extensiones de cielo que le elevan y estimulan liberando de pensamientos su mente. Frente a usted se encuentra el ardiente sur , lugar de transformación y renovación. Sienta el calor y deje que el color vibrante y la pasión del sur despierten su excitación y entusiasmo, encendiendo así su energía. A su derecha está el oeste, asiento de la paz. Imagine un cálido viento del oeste soplando por encima del océano a la puesta de sol, reconfortándole y proporcionándole descanso. Pase tanto tiempo como considere necesario en cada punto cardinal. Vuelva al centro y regrese a su trabajo renovado.

miércoles, 31 de marzo de 2010

HÁGASE CARGO DE SU JORNADA (I)

¿No estaría bien que usted pudiera comenzar el día con vigor y con un propósito, recargar su energía a lo largo de la jornada y liberarse por completo de su estrés al final del día? Los rituales proporcionan una estructura y un ritmo que le ayudarán a canalizar su energía, de manera que pueda sacar el máximo partido a su trabajo y aún le queda mucha energía cuando llegue el momento de descansar o de divertirse. Comience el nuevo día concentrándose y conectándose, de forma que empiece con calma, controlando la situación. Pruebe a realizar estos rituales que pueden ayudarle a que las cosas le slagan como usted desea.

Prioridades

Pruebe a realizar este ritual antes de empezar a trabajar, para conectarse con el día que tiene por delante.

NECESITARÁ:
  • Incienso
  • Una hoja de papel
  • Una pluma con tinta dorada
  • Una cinta roja

Encienda el incienso. Mientras aspira su aroma, piense en lo que realmente quiere obtener del día, en lo que espera haber logrado cuando éste acabe. Incluya tareas prácticas tales como "quiero acabar este infome", y metas más personales del tipo "quiero acabar el día sintiéndome calmado y relajado". Escriba lo que es más importante para usted, luego lo que le sigue en importancia, y así sucesivamente hasta que haya confeccionado una lista de sus prioridades para el día. (¿Por qué la tinta dorada? Porqué sus prioridades son importantes). Doble el papel, enróllelo y ate la cinta roja a su alrededor y páselo por el humo del incienso, que es una antigua manera de bendecir las cosas y sellar promesas. Lleve la lista consigo. El mero hecho de saber que está ahí, es a menudo suficiente para mantenerle en el estado de ánimo deseado, pero si siente que empieza a decaer, desenrolle la lista y recuerde sus prioridades. Después vuelva a atarla.

Su lugar bajo el sol

NECESITARÁ:

  • Una ventana por donde entre el sol o un jardín
  • Un vaso de zumo de naranja o pomelo
  • Una campana

Para realizar el ritual elija una mañana soleada antes de empezar a trabajar. Haga sonar la campana por encima de su cabeza para disipar la somnolencia que pueda persistir y poner en alerta a su inconsciente. A medida que se desvanecen la vibraciones de la campana, tome conciencia de los rayos del sol sobre su piel y del centello y fulgor de la luz. Coja el vaso de zumo y sosténgalo en alto hacia la luz. Intente visualizar cómo el sol ha calentado y hecho madurar la fruta. Observe el destello en el zumo e imagine que éste se llena con la energía del sol. Beba la mitad del zumo. Cierre los ojos y deje que la luz fluya hacia usted. Imagine que ésta le va llenando como un líquido claro y dorado mientras medita sobre el poder, inimaginable energía del sol, fuente de toda vida. Intente sentir cómo esa fuerza y poder se convierten en parte de usted mismo. Acabe el vaso de zumo e imagine que está bebiendo la pura luz del sol. Llévese un vaso de zumo al trabajo para rememorar "su" momento bajo el sol.

Alimento espiritual

Si siente que está en las nubes o que no puede concentrarse, coma una patata asada caliente, para que le ayude a poner los pies en la tierra. Si, por el contrario, siente que está volando bajo y necesita animarse para el resto de la tarde, pruebe a comer alimentos "vivos" (zumos frescos, alubias o semillas). Si necesita energía para protegerse o poner decididamente los puntos sobre las íes, tome guindilla para subir la temperatura de su humor. Y no olvide tomar una cucharada de miel cuando necesite hablar de forma dulce con alguien.

 
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